La historia de Jose Montoya and Sons
Don Jose Montoya nació en la Sierra Wixárika de Nayarit, donde aprendió desde niño el arte sagrado del nierika: dibujar las visiones de los marakames presionando hilos de estambre sobre tablas cubiertas con cera de Campeche. Hoy, junto a sus hijos, dirige un taller familiar que lleva más de tres décadas preservando esta tradición.
El pueblo Wixárika —al que pertenece la familia Montoya— habita desde hace más de dos mil años la Sierra Madre Occidental, en Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas. Cada figura que aparece en un cuadro —el venado azul Kauyumari, el padre sol Tau, el peyote sagrado hikuri, el águila Werika— es una palabra del lenguaje ancestral de los marakames.
Cada año la familia peregrina más de 400 km hasta Wirikuta, el desierto sagrado de San Luis Potosí donde nació el sol. De ahí regresan las visiones que después tejen, hilo por hilo, en cada cuadro. Comprar una pieza Montoya es sostener esta tradición viva y apoyar directamente a las familias artesanas de la Sierra.